MOHAMEDZIANE, que cumplirá los 81 años en febrero, padece una espondilitis anquilosante, una enfermedad inflamatoria que, con el tiempo, puede provocar que algunos de los huesos de la espina dorsal se fusionen. Este fenómeno hace que la espina dorsal pierda flexibilidad y puede generar una postura encorvada, con dificultades para respirar hondo.

Marruecos está controlado por los compañeros de clase del rey, como si se tratase de un partido de fútbol.
«El rey tiene que devolver el oro»
“Y, además de abdicar, tiene que devolver el dinero de las minas de Tan Tan que está explotado por Managem, una compañía en la que Mohamed VI es uno de los principales accionistas”, reclama Ziane desafiando el férreo control público impuesto en Marruecos en torno a la figura del monarca alauí y de su corte. “La familia real marroquí tiene que devolver ese oro porque pertenece al pueblo. Las minas de oro no pueden de ninguna manera ser propiedad de empresas extranjeras o de particulares”, insiste.
“La situación en Marruecos sigue empeorando”, reconoce. Y, sin miedo a las represalias, denuncia a la camarilla que detenta el poder al otro lado del Estrecho aprovechando las largas estancias en el extranjero del rey. “Marruecos está controlado por los compañeros de clase del rey, como si se tratase de un partido de fútbol: el primer consejero; el jefe de la seguridad exterior, el tesorero general, el director de los impuestos, el director de la radiotelevisión pública… ¿Cómo se puede entregar un país a tus 15 o 20 colegas de clase? ¿Qué sistema político es éste?”, explica el ex ministro.
“Esto no es un régimen político. Esto es puramente compañerismo, pero se olvidan de que esto no es una sociedad comercial privada. Esto es algo mucho más serio: es un pueblo, una nación”, recalca Ziane. “Y no sé adónde vamos cuando la televisión dice que presidir el del Consejo de las Naciones Unidas de Derechos Humanos es un reconocimiento internacional de que Marruecos es un país democrática y de libertades”, desliza. “El problema de los derechos humanos en el mundo es porque los sujetos del derecho internacional son los estados, que son los que violan los derechos humanos y son ellos los que lo presiden”, argumenta el letrado.